Las voces del Jazz

Las voces del Jazz
18/03/2016 Pablo

Desde el corazón del Africa Americana

Hablar del jazz como exclusivamente como música afroamericana sería simplificarlo demasiado. El Jazz es una forma de expresión espontanea e individual que se crea en el momento. Es improvisación, libertad, canto de protesta y de marginación. Los padres del Jazz son la población de color de los estados esclavistas del Sur de Estados Unidos (Alabama, Louisiana, Georgia). Mientras trabajaban en las plantaciones de algodón el blues fue la primera semilla del Jazz.  De ella nacerían los primeros sonidos del auténtico jazz, último género popular en la historia de la música occidental. Un tipo de expresión urbana que empezó a afianzarse en los cafés de los negros de Nueva Orleáns a finales del siglo XIX y principios del XX.

Los esclavos se dieron cuenta de que las duras jornadas laborales eran muchos más llevaderas si se hacian cantando.  Los peones, los estibadores, los presos, los obreros portuarios y de los ferrocarriles, todos cantaban. Un guía improvisaba y los demás respondían con murmullos o gritos.

La sencillez de estas frases, probablemente debido a su escaso conocimiento de la lengua de los Colonos, fue evolucionando hasta convertirse en poesía vigorosa, tierna, desesperada a veces. Tanto que Jean Cocteau llegó a afirmar que las letras de los blues eran – la última aparición de una poesía automáticamente popular -. Y los blues eran ya un género típicamente jazzistico

Los estados unidos, buscando su cultura

El jazz fue para Estados Unidos una de sus mejores tarjetas de identidad y todos los historiadores musicales coinciden en señalarlo como su contribución más importante al mundo de la cultura.

Este proceso de identidad cultural fue relativamente corto. Comenzó a raíz de la independencia de las colonias. Pero…, ¿Qué tenían éstas para crear su patrimonio cultural? Por un lado, la herencia europea y los elementos autóctonos: descendientes de los antiguos colonos, nuevos inmigrantes, Por otro, el negro americano, ciudadano al fin tras una larga esclavitud. Y con el negro, su música.

Llega la protección oficial

Los gobernantes tomaron conciencia, enseguida, de ese nuevo fenómeno musical. Tanto, que el Departamento de Estado organizó y protegió, desde el principio, los giras internacionales de los “jazzmen” norteamericanos. Louis Armstrong, Duke Ellingtong, Dizzy Gillespie, Jack Teagarden, Mahalie Jackson, Stanz Getz, Keith Jarrots y otros han mostrado su peculiarisimo estilo en todas partes. Han actuado delante de reyes y reinas, Louis Armstrong fue recibido por el Papa en el Vaticano y Benny Goodman y su orquesta actuaron en Rusia, durante el verano de 1962. La ovación fue sorprendente, incluso Nikita Kruschov aplaudió, entusiasmado, de pie.

Efectivamente, el jazz era y es una peculiarisima manera de entender la práctica musical por el negro norteamericano. Una práctica llena de expresividad, original, vitalista cien por cien. Una música para expresar amor, dolor. Una música para contar la vida del héroe, las amarguras y desencantos de cada día. El jazz primitivo era una válvula de escape emocional ante las frustraciones del hombre negro en el mundo del hombre blanco.

La alegría de vivir en Nueva Orleans

El nombre de Nueva Orleans será la clave mágica que nos ayude a descubrir, conocer y amar el jazz. En esa ciudad, construida y habitada principalmente por franceses y españoles, el ambiente era muy distinto al de otros estados. El índice cultural era mayor – muchos de sus habitantes eran aristócratas y burgueses del viejo continente -, había más refinamiento y, naturalmente, buenos restaurantes y bonitas casas.

La gente que fue a poblar el estado de Louisiana, llenaron los barcos de vela de muebles delicados, candelabros de cristal, cubiertos de plata, libros, partituras de música y diversos instrumentos para alegrar las cálidas veladas de primavera: claves, violines, flautas, etc. La ciudad conservaba todavía la muralla para repeler los ataques de los indios, defendida por una guarnición de soldados franceses que, ¡cómo no!, poseía una banda para tocar marchas militares.

A medida que desaparecían los peligros por la supervivencia, Nueva Orleans se hacia más alegre y confiada. En sus calles se palpaba una bulliciosa vitalidad: se gozaba con las cosas buenas – la comida, la música, las reuniones, los bailes.

Nuestra lista de las mejores voces del Jazz

Como pequeño regalo, en honor al Jazz y toda su historia, hemos preparado un lista en Spotify con las mejores voces del jazz de todos los tiempos. Para disfrutar de una buena sesión de Jazz solo tenéis que hacer click aquí. Os están esperando grandes interpretes del Jazz como Ella Fitzgerald, Stan Getz, Nina Simone y Louis Armstrong.

¡A disfrutar!

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